Hacía tiempo que no escribía, o bueno, que no publicaba, porque escribir escribo todos los días prácticamente. Me apetece poner algo porque llevo tiempo sin decir nada aquí, y veo que hay visitas, pero no se quienes lo ven, por lo que pienso que es bueno actualizar de vez en cuando. Este blog tiene ya casi 5 años, y aunque todo lo he escrito yo, han sido personas diferentes las que tecleaban cada entrada. Porque no soy la misma persona que publicó la entrada anterior a esta, ni mucho menos la que publicó la primera. Momentos de vida muy diferentes, circunstancias que han ido cambiando, y una evolución personal que en unos aspectos ha avanzado mucho más que en otros. Creo que en los últimos días estoy siendo mas consciente que nunca de esos aspectos que menos he avanzado, y siento que viene un momento de cambio y evolución en ese aspecto concreto. Y es incomodo, pero también lo veo necesario.
En la vida vamos encontrando personas y circunstancias que nos descubren cosas tanto buenas como malas de nosotros mismos. Y las buenas son bonitas, descubrir que tenemos luz a pesar de todo esta bien, y es con lo que tenemos que quedarnos. Que alguien descubra ese interruptor es genial, pero cada uno tiene que ver que interruptores encender y apagar con cada persona. Porque no todo le mundo merece la misma versión de lo que cada uno somos. Siempre me he considerado oscuridad, positiva, pero oscuridad, no obstante, en los últimos tiempos estoy descubriendo que tengo luz también. Pero es una luz digamos exterior, lo que ocurre en mi cabeza es otra cosa, unas veces mas oscura y otras menos, según el cansancio por lo general.
Creo que las circunstancias objetivamente son buenas ahora mismo, dentro de la inestabilidad que viene, pero tengo mejor panorama que hace algunos años. Y puede que en dos años todo este finalmente estable, y ahora creo que eso es lo que necesito, pero sinceramente, hace tiempo pensaba que cuando tuviese lo que tengo ahora estaría bien, y no, no me siento del todo bien. Tengo días, no es decir que sea un estar mal constante como hace tiempo, en eso mejor por supuesto, pero el problema es el de siempre, la expectativa, el creía, lo que suponía... Es una de las cosas que tengo que cambiar, porque las cosas que hoy necesito que cambien lo harán a su tiempo, pero las cosas que dejaría como están también van a cambiar, y estar tan centrado en cambiar lo "malo" no me deja disfrutar lo "bueno". No es nada fácil por supuesto, y no es solo una cuestión de actitud, es tal vez dedicar un poco de tiempo a cada cosa, tal vez.
El mejor esfuerzo no siempre da el mejor resultado, pero al menos deja la mayor tranquilidad de haberlo dado todo. A veces, por mucho que remes, la corriente te lleva por otro sitio, sin importar lo que hagas, y en esos casos lo mejor es dejar de remar y ahorrar fuerzas, porque algunos caminos son inevitables nos gusten o no de inicio. Soy firme creyente de que al final todo esta bien, al final, porque la vida se entiende hacia atrás, pero se vive hacia delante. Siempre escribo pensando en mi "yo" del futuro, que algún día leerá esto y dirá "todo tuvo sentido", al igual que me pasa ahora cuando leo las cosas del pasado. Gracias por leer.
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