Como tengo puesto en la página sobre mi, soy cofrade desde que nací, pues mi barrio tiene gran tradición y por fortuna lo he vivido como digo desde bebé. Y aunque de pequeño decía que no, cuando fui creciendo me picó el gusanillo de ser costalero. ¿Por qué ese cambio? Simplemente mi hermano, que es 7 años mayor que yo, entró en la cuadrilla de nuestra hermandad, y al verlo todo "desde dentro" y entender cómo era exactamente aquello, me empezó a llamar muchisimo. Tendría 12 o 13 años, y empecé a hacer las típicas cuentas de "cuando cumpla los 18". Llegó 2014, mi primera Semana Santa con 18 años (cumplidos en septiembre), pero era pronto para mi cuerpo, pues aunque gané altura rápido, ensanchar me llevó un poco más de tiempo. Y en 2015 lo intenté, me puse el costal por primera vez y me metí debajo del paso, hice mal dos levantás que me pudieron reventar la espalda de por vida, y resignado dije que ya era suficiente, lo había intentado al menos. Alguien tan escualido como yo "no valía" para esto... Me lo habían dicho miles de veces, que no tenía cuerpo, que era muy delgado, etc.
¿Me pudo influir toda esa negatividad? Puede, pero el error principal fue mío, pues fui con una rodillera por miedo a hacerme polvo la pierna que ya tengo tocada desde los 13 años. En definitiva, 2015 me pegó ese palo, un sueño se hacía trizas.
En 2016 algunos me esperaban, creían que volvería a intentarlo, pero había un bloqueo en mi cabeza que me lo impedía. Todo el mundo seguía pensando que era una cuestión física, pero yo sabía que era algo psicológico. Esa levantá, ese tremendo golpe que recibí en la nuca y me dejo dos meses con movilidad limitada, eso me marcó. Mi problema era aprender las levantás, no era cuestión de fuerza. Me sugirieron probarme en el que se ha convertido en mi Cristo, que no levanta al cielo, y en 2017 lo hice. Menudo subidon, que experiencia.
Pero seguía teniendo la espinita clavada, no me sentía costalero aun, a pesar de ser los pies de mi Cristo. 2018 igual, solo con Él, pero llegó el 2019, y el capataz de mi Virgen, a quien respeto y admiro muchisimo, me sugirió que volviese a probar. ¿Sabeís la confianza que le da a uno que le sugieran intentar algo? Pues cuando te lo dice alguien que controla mucho del tema es otro subidon. Por primera vez no sentía que pensaran mal de mi, no sentía que me infravalorasen. Y lo intenté, lo que dije que no iba a volver a intentar, y lo logré. En 2019 si, ahí ya si me sentí costalero. Y pude sacar a mi Virgen por primera y única vez hasta la fecha, cuando la pandemia pase seguiremos sumando. Fue verdaderamente especial, de los mejores momentos de mi vida. Aquel primer ensayo, todos me decían que sonreía como nunca. Y realmente lo hacía, solo había sido un ensayo, pero para mi fue romper una barrera, estar más cerca que nunca de cumplir ese sueño que 3 meses después disfruté.
No me considero el mejor ni mucho menos, no creo que lo sea nunca, solo soy alguien que disfruta y vive con pasión algo que le ha costado un poco más. Hay muchas ganas de volver a estar bajo trabajaderas soñando despiertos con todos mis compañeros, formando parte de algo tan grande y especial. Ojalá pronto volvamos al lío. Gracias por leer.
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