9 sept 2022

Diferencia entre bajón y clic

La última vez que escribí lo hice en un momento de bajón, de ahí la desesperanza que muestro en esas líneas. "¿Entonces ya estas bien?" No, no es que ya esté bien, pero el bajón se prolongó más de lo normal y me llevó a un clic. Quiero explicar un poco como veo cada cosa.

El bajón es ese sentimiento, muchas veces repentino, que te invade de negatividad, te ahoga, te atrapa el corazón y notas como si nada tuviese sentido ni mereciese la pena. Suele ser por alguna circunstancia dificil que estamos atravesando, y en ese momento vemos que no puede salir bien, que es imposible, y la tristeza te gana. Pero cuando es bajón, al pasarse como que recuperas un poco la esperanza en que las cosas salgan bien.

El clic viene durante el bajón (no siempre, pero en mi caso si). Se me ha prolongado, como decía al principio, más de lo normal, me ha ahogado más y simplemente paso de seguir creyendo que las cosas van a salir bien. Es aceptar que hay cosas que tienen que salir mal, que últimamente es la tónica de mi vida dicho sea de paso. Que he pasado buenos ratos este verano, todo sea dicho, pero las circunstancias están siendo jodidillas la verdad.

El clic es el principio del fin de los bajones, porque cuando aceptas tus defectos, tus debilidades, tus carencias, y en definitiva que lo bueno no abunda, los siguientes bajones como que los dejas pasar y ya esta. Digamos, por poner un ejemplo, que los bajones es cuando te echas una siesta y el clic es dormir una noche en condiciones. Una sola noche no te hace mejorar al máximo, pero ayuda mucho, y a partir de ahí es estabilizar. Sentirse mal forma parte de la vida, el problema como digo es que últimamente es el día a día, pero espero que pronto pase todo. Acabo de decir espero, con lo cual algo de esperanza hay, por poca que sea. Será esa vocecilla.

Creo que algo importante para pasar del bajón al clic es no buscar el camino corto. Lo más a mano cuando estas mal es ser optimista y pensar que un milagro puede suceder, que no digo que no pueda suceder, pero no es lo habitual. En mi caso ha sido bajar la velocidad, enfriarme y valorar si merecen la pena ciertas preocupaciones. Porque cuando una cosa ya no tiene solución, tampoco merece la pena estar agobiado. La práctica es muy dificil, por fácil que se vea así escrito, pero la verdad es que hay cosas de las que ni tenemos la culpa ni la solución, y que ni dependen de nosotros. No merece la pena preocuparse por los dinosaurios, porque estan en el pasado y no nos van a comer ahora, al igual que algunas cosas personales que a veces nos vienen y nos remueven.

No temais el bajón, llegará uno que sea muy oscuro, y cuanto más grande es la oscuridad más fácil es ver la luz, abrid los ojos bien. Cada bajón te acerca al clic, y nunca hemos estado tan cerca de volver a estar bien como lo estamos ahora mismo. Lo pongo en plural porque sé no soy el único. Gracias por leer.

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