20 sept 2022

Estoy cometiendo un error

Cuando me pega demasiado la cabeza, a veces miro entradas antiguas de aquí, un poco porque confío en mi mismo más que en nadie (como debe ser) y con todas las cosas que he escrito ya, suelo tener la sensación de que puedo "ayudarme". Y, aunque no siempre, creo que en parte esta vez sí.

He estado leyendo cosas de este mismo año, y me he dado cuenta de que estoy cometiendo un error. En febrero escribí sobre que, en algunos casos, más que enfermedades mentales, igual podría hablarse de lesiones mentales. Porque al igual que una lesión de rodilla (por ejemplo), puede dejar secuelas, y ya no vuelves a ser como antes. En el caso de mi rodilla, desde 2009 que me hice la primera no he vuelto a ser el mismo. Y en el caso de la cabeza, igual. Y el error que estoy cometiendo es que lo estoy intentando de alguna manera. Pero las cicatrices, además de recordarnos nuestra capacidad de superación y de volver a levantarnos, también nos recuerdan que tenemos límites, en muchos aspectos. El caso es que acercarse a esos límites en los que hay cicatrices duele, aunque por desgracia a veces también duele no acercarse.

Esto me lleva a algo que tambien he escrito aunque no recuerdo en que entrada, que era sobre la virtud, el justo medio entre dos extremos. Ni blanco ni negro, gris. ¿Cuál es la distancia ideal a esos límites entonces? Depende, es cuestión de medirlo. Es como al comerte un plato de arroz con caldo, por ejemplo. Si te lo empiezas a comer nada más servido, te quemas, te abrasas vamos. Si esperas demasiado, se enfría. Aunque a veces también te acostumbras al límite, por lo general el inferior.

Es posible que algunos límites puedan ampliarse con constancia y esfuerzo, pero no forzando. Algunas cosas requieren tiempo, si echas demasiada agua a una planta no solo no crece antes, sino que muere. De muchas pequeñas gotas está hecho el mar. Puede que haya estado equivocado con algo gran parte mi vida, y el descubrirlo duele, o puede que simplemente no sea el momento todavía. Creo que va a ser dificil llegar a donde quiero, pero tampoco ha sido fácil llegar a donde estoy. En cualquier caso, el tiempo pone todo en su lugar. Estamos en constante cambio, y lo que hoy no es, mañana podría ser. Intentemos disfrutar del presente mientras que llega el futuro. Gracias por leer.

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